Pessoa alza su voz por los indígenas de Paraguay y da una lección al mundo

Por Anyela Carrillo*

Paraguay tiene 7 millones de habitantes de los cuales unos 120 mil son nativos de pueblos aborígenes de Paraguay y según datos de distintas páginas web, 2 millones descienden de una etnia indígena, de las 20 que existen hasta el momento y todos ellos se categorizan como minoría y sufren como consecuencia una terrible discriminación en muchos de los ámbitos sociales del país: buses, hospitales y trabajos. Son solo algunos de los lugares donde Pessoa hace énfasis. Incluso es tan impresionante el nivel de discriminación que se calcula que un 76% de esta población vive en pobreza extrema.

Uno de los casos más sonados en el presente año fue de la joven llamada Pessoa de origen guaraní, de 18 años, que estuvo a punto de parir en la sala de espera de un hospital cerca de la asunción después de ser ignorada 10 horas por los médicos. Esto se debió a que los médicos, al saber que era indígena, asumieron que no hablaría español y decidieron ignorarla para evitar comunicación. La joven aclaró que, a pesar de saber trabajar, estudiar y hablar igual sufrían discriminación.

“Paraguay es un país muy discriminador. Es una sociedad que no reconoce todavía a los pueblos indígenas y, especialmente, a sus lenguas.” Declaró indignada Pessoa. Es necesario que en los gobiernos latinoamericanos no se pierdan de vista a las comunidades indígenas, es necesario brindarles respeto al ser la base de nuestra civilización. Paraguay, al igual que todo latinoamérica, es un espacio geográfico de descendencia aborigen, por ende todo el sector social debe estar capacitado para recibirlos culturalmente y profesionalmente. Tal es el caso que denunció Pessoa del transporte Publico, en donde aclara que nadie quiere sentarse con ella e inclusive se burlan de su forma de hablar, esto es sumamente común en la sociedad, el simple hecho de burlarse incluso por vestir diferente o por tener un color de piel distinto.

Una de las situaciones más impactantes es, que en el sector público y sus respectivos cargos no hay nadie de descendencia indígena, por más estudios que tenga, esto se ve muy claro en la denuncia de la misma joven  “No basta con que cuenten con nuestra participación el día del voto, tienen que dejarnos tener participación política del Estado, pero los partidos tradicionales lo evitan con todas sus fuerzas”, incluso en la misma denuncia ella aclama el apoyo para una ley antidiscriminación en donde menciona que no solo los indígenas son discriminados sino también otros grupos caracterizados de la sociedad, en las siguiente palabras “No solo los pueblos indígenas necesitan esa normativa, todo Paraguay la necesita: los jóvenes, las personas con discapacidad, los ancianos, las empleadas domésticas, el campesinado… Todos dependemos de esa ley”.

Según el periódico El País, Paraguay es el único país del Cono Sur que no cuenta con una ley antidiscriminación, inclusive la Amnistía Internacional le recuerda a Paraguay que hay muchos indígenas que no tienen acceso a sus tierras antiguas, y esta es solo una de las formas de discriminación. Esto es realmente injusto, el despojarlos de las tierras solo porque no poseen una fuerza política que los ampara es una vergüenza para la civilización, es necesario un cambio de mentalidad por parte de la sociedad.

Estos grupos a pesar de tener una vida diferente a la de urbana, son ciudadanos de cada país y también deben estar sujetos a los derechos humanos fundamentales que aplican para cualquier persona, porque ellos siguen siendo seres humanos.

Esto es realmente inaceptable, en cada país se debe procurar la inclusión no solo a nivel de salud sino en todos los ámbitos, son personas al igual que todo y sus voces y derechos son irrespetados en muchísimas zonas del mundo, debe tomarse en cuenta que los indígenas son nuestro origen. Gracias a ellos, su cultura y sus formas de vida somos lo que somos hoy, por ellos américa latina tiene la identidad que tiene el día de hoy, pues la heredamos de ellos. Y aún quedan muchas reservas que deben estar en una constante vigilancia y protección por parte de las autoridades, para dejar a estas comunidades vivir bajo su esencia y garantizarles calidad de vida cuando se encuentran en peligro o cuando necesiten una ayuda más avanzada, sobre todo aquellos que tienen contacto con las poblaciones urbanas.

Los estados deben impulsar leyes para la protección de sus territorios, no debe existir tolerancia para la protección de sus reservas ya que debe entenderse su rigen y su motivo, son lugares tan ricos culturalmente que merecen ser protegidos y resguardados bajos decretos diplomáticos, los estados deben escuchar al pueblo indígena pues también son sus gobernantes y de esta manera poder ayudarles en lo que necesiten para su calidad de vida y seguridad geográfica y social. Ponerle límites a las empresas e industrias es fundamental, sobre todo las que desean expandir sus instalaciones y desean hacerlo hasta zonas tituladas a nombre de reservas aborígenes. No es justo que por su posición jerárquica en la sociedad sean sometidos a tratos discriminatorios y además al irrespeto de sus territorios. Los indígenas son nuestra esencia y los gobiernos no pueden perder de vista sus derechos.

*Estudiante Universitaria.