Critica a la censura contra la presentación de “El libro negro de la nueva izquierda”

Por Jacobo Schifter*

Quiero aclarar mi posición respecto a la prohibición de la UNA de dejar exponer el libro, El lado negro de la ideología del género.

En susodicho libro, me citan a mí bastante para usar mis argumentos en mi contra. Obviamente, el libro es pésimo y no hay nada que rescatar. Sus ideas, fáciles de rebatir. Para eso, escribí el mío.

Sin embargo, tengo muy fresca en mi memoria cuando la UNA consideraba basura mis trabajos que nunca publicó y temas que nunca me dejó enseñar. El instituto de la mujer, que se opuso a la conferencia y que buscó el apoyo de la Federación de Estudiantes para que amenazaran con violencia, fue creado con la ayuda por un hombre, yo, y la Decana Zoraida Ugarte. En aquél tiempo, las profesoras con ideas feministas eran tildadas de lesbianas y tenían terror de asistir al curso. Tuvimos que correr a rogarle a Margarita Penón, Primera Dama en aquellos tiempos, que se inscribiera para que las mujeres pudieran llegar sin la amenaza de turbas como la de hoy día. Yo he experimentado algo parecido recientemente cuando me he opuesto al apoyo que dan los grupos universitarios a islamistas como Hamas y hasta Irán que tiran de sus azoteas a la gente LGBT. Para mí, ideologías que tengan penas de muerte contra nosotros, son basura y no tenemos los gays que aliarnos con ellas.

El rector de esta universidad debería renunciar, asimismo todos los que apoyaron está violación de la libertad de expresión.

Asimismo, el IEM, la FEUNA y el Rector no nos ayudaron en nada en estos momentos en que la CAJA dejó sin tratamiento a personas con VIH, causando pánico en esta población. En vez de hacer el ridículo por un libro, deberían preocuparse por crisis que afectan la comunidad LGBT y haber desfilado ante la CAJA.

Aplaudo a la UNED por haberme apoyado a que invitara a los dos argentinos a debatir ayer durante el lanzamiento de mi libro, Historia de la Sexualidad. Existen universidades en Costa Rica que saben lo que es, de un momento a otro, ser acusados de “no académicos”, ya que muchos fundadores de la UNED salieron corriendo cuando Vanguardia Popular y Liberación estaban de luna de miel en la UNA.

Para tratar de lavarse la cara, me han invitado a un futuro debate con personas “académicas”. Quiero manifestar que no asistiré, ni me prestaré a este juego.

El Presidente Kennedy dijo que a los enemigos hay que perdonarlos, pero no olvidarse de apuntar sus nombres.
Estamos viendo quiénes son los que apoyan la causa y quienes son una partida de hipócritas.

*El autor es escritor, historiador y activista de la causa LGBTI.