Bitcoin: el auge de las criptomonedas y la banca descentralizada

Por Gustavo Chavarría Monge*

Se espera que para finales del 2017, la deuda de los Estados Unidos de América ascienda a unos impactantes 20 trillones de dólares (20 mil millones de millones de dólares). Esta alarmante suma equivale a equiparar el GDP o producto interno bruto de los EEUU por un periodo de casi dos años sin tener que usarlo en gasto público o en el pago de deudas. Debido a esto, a que año tras año esta deuda aumenta y con ello la incapacidad de pagar los intereses, la moneda estadounidense puede sufrir una devaluación inminente, la cual como resultado podría elevar los costos de los productos y servicios que millones de estadounidenses dependen de para llevar una mejor calidad de vida, como es el caso de un seguro de vida, seguro médico y la prestación de medicinas por parte del gobierno. Con esta alza en los precios, y por el problema constante de que las transacciones que se realizan siempre portarán una cuota que deberá ser pagada en impuestos, la idea de lograr llegar a un sistema de moneda no regularizado se hace muy atractiva. Y de forma casi enigmática y causal, después de la crisis económica del 2008, nace en 2009 la Bitcoin, la criptomoneda que en sus inicios pasó de valer meramente 5 centavos de dólar a más de 4200 dólares de acuerdo a la tasa de cambio actual. ¿Qué es la Bitcoin?,  ¿Cómo funciona?, ¿Representa esta el comienzo de una nueva era en los movimientos transaccionales de la economía mundial? Este artículo intentará responder de forma concreta y lo más exacta posible este fenómeno y qué se puede esperar de ello. Este artículo no pretende llegar a explicar todo a profundidad a un nivel casi informático, ingenieril ni mucho menos con datos complejos utilizados en economía; pero sí espera que el lector casual puede tener una idea más clara y entendible sobre el susodicho fenómeno.

El origen

La Bitcoin comienza a aparecer a principios del 2009. Nadie sabe con seguridad quien, quienes o qué entidad fue la inventora y proveedora de esta criptomoneda. Sin embargo, se referencia un nombre: Satoshi Nakamoto. Si la persona es japonesa de nacionalidad eso se ignora, también el hecho de si se habla de una persona real o si es meramente un alias de uno o más miembros de un grupo de ingenieros informáticos. A pesar de que el origen del creador(es) es motivo de mito, el propósito de la creación del Bitcoin es claro: ofrece una alternativa virtual para la realización de transacciones monetarias bajo un esquema de confianza entre usuarios.

Distribución de la criptomoneda y el «mining» de bitcoins

Los usuarios de las bitcoins tienen la posibilidad de obtener más criptomonedas a través de un proceso conocido como «mining». Para entender este fenómeno, es necesario hablar de la distribución de esta moneda. Las bitcoins se producen gracias a un proceso conocido como la «la cadena de bloques». En ella, la cadena posee una serie casi infinita de bloques en las cuales se encuentran en cada uno un algoritmo que debe ser resuelto con un código que sea compatible, cuando el código es finalmente encontrada y se complementa con el algoritmo, un nuevo bloque de la cadena es creada y por consiguiente, el «minero» es capaz de reclamar una recompensa de 12.5 bitcoins por cada bloque añadido a la cadena. Se cree que estos mineros recurren a softwares altamente poderosos para poder encontrar el código que complemente los algoritmos, los cuales en principio podían llevar hasta más de un día entero en ser desbloqueado. Esto era altamente exigente en términos de energía y tiempo. Hoy en día, los mineros de Bitcoin son capaces de desbloquear 12.5 bitcoins cada de 10 minutos. El formato de producción de la moneda estipula que cuando se logren desbloquear más de 200.000 bloques, la recompensa de Bitcoins se reducirá a la mitad, esto se espera sucederá en el 2020. Las recompensas en teoría se reducen cada cuatrienio. De esta forma por cada 200 mil bloques, la recompensa seguirá reduciéndose a la mitad hasta que se estime que en el año 2140 la provisión de Bitcoins se acabe, llegando a un total de 21 millones de Bitcoins.

Fundamento transaccional de las Bitcoins

La Bitcoin sigue una autolegislación, es decir, no existe un gobierno regulador o un ente bancario que controla la cantidad de moneda que se expele y sale al mercado. Asimismo, todos los usuarios de las Bitcoins son capaces de realizar transacciones libres de deducciones, impuestos y no existe ente gubernamental que lleve un registro o siga la pista de las acciones y movimientos realizados. Al ser una moneda descentralizada, son los usuarios mismos los que deciden qué valor la Bitcoin debe poseer, al igual que el mecanismo de cualquier moneda, son los usuarios que determinan la oferta y la demanda, los usos y posibilidades. Lo interesante de este sistema, es que los usuarios no cuenta con un estado de cuenta para determinar cuántas bitcoins poseen en su billetera virtual, meramente confían en que las transacciones que reciben a favor sean mayores que sus deducciones de bitcoin para llevar un registro del poder adquisitivo en el momento.

La Bitcoin en el 2017: su ascenso en el mercado de valores y alternativa como moneda transaccional

La bitcoin representa una oportunidad tanto en los espectros lícitos e ilícitos de la sociedad. Para un usuario común, generar bitcoins y realizar transacciones con ella es una ventaja en el sentido de que sus actividades no son reguladas, nadie puede controlarlas y no puede ser rastreadas. Entre más usuarios haya, más entidades invertirán en Bitcoins como moneda y por esa característica descentralizadora que la hace más atractiva entre inversores. A diferencia del dólar y las monedas convencionales las cuales siempre se pueden producir en papel moneda para cubrir gastos, intereses y aumentar la inflación, la bitcoin en cambio eventualmente cesará de producirse, lo cual la vuelve una moneda rara, exclusiva y cara. En el espectro ilegal es atractiva por su anonimato. Su aplicación es perfecta porque en el mundo virtual y por su naturaleza, los organismos judiciales no pueden seguir el rastro de una transacción en bitcoins la cual lleva un algoritmo privado y uno público y ya ambos en sí mismos poseen un código único que tomaría inconmensurables cantidades de tiempo y recursos para rastrear. Además de esto, la criptomoneda está exenta de impuestos, lo que se paga o reciba serán siempre los números en el recibo. En resumen, la bitcoin surge hoy en 2017 como una alternativa perfecta de inversión. Ante cada inversión, siempre hay un riesgo, en la bitcoin por ejemplo, al no existir entidad reguladora, la inversión podría siempre dar a la baja y así, el dinero invertido sufriría una pérdida. El mismo anonimato también genera desconfianza entre usuarios, por lo que se debe tener un conocimiento previo de los movimientos transaccionales y de manejo de software para llevar un control de lo que se paga o recibe en esta moneda.

Recapitulando

La Bitcoin es brillante en su simplicidad y propósito. Su capacidad transaccional la hace atractiva para inversionistas y compañías que la convierten en su método de pago o ingreso convencional. Su poder adquisitivo es grande, ya que miles y miles de personas más se unen al fenómeno. Su factor descentralizado y la ausencia de impuestos o deducciones por transacción la convierten en una alternativa ante el creciente déficit y la devaluación de las monedas que pierden su valor y como resultado, pierden poder adquisitivo y llevan a un estado inflacionario. Su anonimato influye en el crecimiento de actividades delictivas y en la evasión de impuestos. La Bitcoin es una moneda multifacética, sirve y es servida. Bien puede eventualmente perder su valor, pero debido al auge de la cultura informática y la interconectividad; la Bitcoin llegó para quedarse en el mercado.

*Estudiante Universitario.